FECOP

Nativa Televisión y Nativa de Pesca

Comunicación indígena, pesca y memoria territorial desde los pueblos indígenas del sur de Costa Rica

Autora: Aurora Camacho Navarro

Punta Mala de Osa, sitio sagrado para pueblos indígenas y territorio asociado a prácticas tradicionales vinculadas al agua y la pesca. Fotografía cortesía de Eduardo Rojas.

En el sur de Costa Rica, la pesca ha formado parte de las formas de vida, alimentación, movilidad y construcción cultural de distintos pueblos indígenas. Más allá de una práctica de subsistencia, constituye también una forma de relación con ríos, humedales, desembocaduras y el mar, donde conocimiento ecológico, memoria, espiritualidad y vida comunitaria permanecen conectados. En este contexto, Nativa Televisión y el programa Nativa de Pesca representan una experiencia singular de comunicación indígena, revitalización cultural y fortalecimiento de conocimientos sobre los ecosistemas acuáticos desde la mirada de los pueblos indígenas del Pacífico Sur costarricense.

Impulsada desde la Asociación Indígena Fuera de Territorio del Sur de Costa Rica (ARIFUTESUR), Nativa Televisión surge en el año 2007 como respuesta a una preocupación central: la pérdida acelerada de lengua, prácticas culturales y formas de transmisión de conocimiento entre población indígena que vive fuera de territorios indígenas oficialmente reconocidos.

Según explica Eduardo Rojas durante la entrevista realizada para esta sistematización, una parte importante de la población indígena en Costa Rica ha permanecido históricamente fuera de los límites territoriales definidos por el Estado, situación que ha generado condiciones de invisibilización y menor acceso a mecanismos de protección cultural y comunitaria.

Desde esta experiencia, Nativa Televisión emerge también como una apuesta por el ejercicio de derechos reconocidos internacionalmente para los pueblos indígenas, incluyendo el derecho a la autodeterminación, la continuidad cultural y el fortalecimiento de medios de comunicación propios, reconocidos en instrumentos como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En un contexto marcado por procesos de homogeneización cultural y debilitamiento lingüístico, la iniciativa se ha consolidado como una forma de resistencia cultural y afirmación identitaria, orientada al rescate de lenguas, la documentación de prácticas culturales y la circulación de contenidos producidos desde las propias voces indígenas.

Operando desde Buenos Aires de Puntarenas y sostenida principalmente mediante trabajo voluntario, rifas, contribuciones comunitarias y colaboración solidaria, Nativa Televisión mantiene actualmente una programación continua a través de plataformas regionales y Kolbi, integrando contenidos indígenas, comunitarios y espirituales orientados al fortalecimiento de la memoria colectiva, la cultura y los vínculos comunitarios. Sin financiamiento estable ni políticas públicas robustas para el fortalecimiento de medios de comunicación indígenas, el proyecto ha logrado sostenerse principalmente a partir del compromiso de personas voluntarias y del profundo sentido de responsabilidad cultural asumido por quienes integran la iniciativa.

Según relata Eduardo, Nativa de Pesca surge en el año 2010 como un programa construido inicialmente desde su experiencia personal y familiar. Heredó la pesca de su padre y mantiene vínculos familiares con los pueblos Bribri, Cabécar y Brunka. Desde sus primeros años, el programa comenzó como un esfuerzo espontáneo de registro de giras de pesca realizadas en ríos, desembocaduras y zonas costeras del Pacífico Sur, evolucionando posteriormente hacia un espacio de documentación cultural, educación ambiental y transmisión de conocimientos vinculados al agua y a las especies.

Las experiencias documentadas por Nativa de Pesca permiten visibilizar conocimientos, prácticas y relatos vinculados a formas de pesca que, en distintos contextos indígenas del sur del país, han estado históricamente asociadas a la alimentación, la transmisión intergeneracional de saberes y la continuidad cultural. Para muchas familias, pescar ha significado una forma de sustento, así como una oportunidad para preservar conocimientos relacionados con los ecosistemas acuáticos.

La dimensión alimentaria constituye uno de los ejes centrales de Nativa de Pesca. Parte importante de los peces capturados durante las giras son distribuidos posteriormente entre personas indígenas adultas mayores, personas enfermas o familias con limitaciones económicas en comunidades del sur del país. La entrega se realiza comunitariamente, organizando porciones según el tamaño de cada familia y utilizando materiales tradicionales como hojas de bijagua. Según explica Eduardo, en territorios donde un jornal agrícola puede equivaler al costo de un kilo de pescado, el acceso a proteína marina o fluvial representa una necesidad económica, nutricional y de seguridad alimentaria significativa para muchas familias indígenas.

Al mismo tiempo, el programa integra contenidos orientados a visibilizar conocimientos ecológicos relacionados con especies acuáticas y transformaciones ambientales en el territorio. Entre ellas destaca el interés por el pez nimá huatá —también conocido como machaca o sabalillo—, una especie identificada durante la entrevista como parte importante de la alimentación tradicional de diversas familias indígenas de la región. De acuerdo con las observaciones compartidas por Eduardo, su  disminución poblacional ha sido asociada por comunidades locales a procesos de deforestación, pérdida de cobertura vegetal y transformación de ecosistemas ribereños y manglares.

A través de las grabaciones, Eduardo y sus compañeros explican características biológicas de distintas especies, sus ciclos de alimentación y la importancia de la conservación de ríos, bosques y desembocaduras para sostener ecosistemas saludables y prácticas pesqueras sostenibles.

Humedal Térraba Sierpe, sitio sagrado para los pueblos indígenas y espacio tradicional de pesca. En la imagen aparece Eduardo Rojas acompañado por pescadores indígenas de la zona. Fotografía cortesía de Eduardo Rojas. 

A lo largo de los años, Nativa de Pesca ha documentado experiencias, conocimientos y relatos asociados a diversos territorios del Pacífico Sur costarricense de alto valor ecológico y cultural. Estos recorridos trascienden la captura de peces: constituyen espacios de conversación, aprendizaje colectivo, intercambio cultural y fortalecimiento de conocimientos relacionados con el agua, las especies y las formas de cuidado y respeto por la naturaleza.

Uno de los elementos destacados durante la entrevista es la dimensión intergeneracional de Nativa de Pesca. Las giras suelen reunir personas mayores portadoras de conocimientos culturales junto a jóvenes interesados en aprender sobre pesca, lengua, relatos y prácticas vinculadas al agua y al territorio. Estos encuentros permiten compartir historias, conocimientos territoriales y formas tradicionales de interpretar el entorno natural, favoreciendo la transmisión de saberes entre generaciones.

Desde la experiencia compartida por Eduardo, en un contexto donde múltiples lenguas y saberes indígenas enfrentan riesgos de desaparición, estos espacios también representan oportunidades para fortalecer la transmisión intergeneracional de conocimientos y la continuidad cultural. A través de estos encuentros, personas jóvenes pueden acercarse a relatos, prácticas y saberes compartidos por personas mayores, fortaleciendo vínculos con su identidad cultural y territorial.

Las salidas representan además espacios de bienestar emocional y fortalecimiento comunitario. De acuerdo con la experiencia relatada durante la entrevista,  muchas de las personas mayores participantes han vivido ligadas a la pesca y actualmente enfrentan situaciones de aislamiento o escaso acompañamiento familiar. En este sentido, las jornadas permiten recuperar vínculos, compartir experiencias y generar espacios de convivencia alrededor de prácticas culturales significativas.

Para Eduardo, los rituales ocupan un lugar importante dentro de las jornadas de pesca documentadas por el programa. Según relata, antes de iniciar ciertas actividades, algunas familias realizan ceremonias de agradecimiento y respeto relacionadas con el agua, los alimentos y los territorios visitados, incluyendo ofrendas simbólicas y alimentos preparados colectivamente. Desde su perspectiva, estas prácticas forman parte de una cosmovisión donde agua, alimentación, espiritualidad, memoria y convivencia comunitaria se comprenden como dimensiones interrelacionadas.

El programa incorpora también una dimensión gastronómica y cultural. Durante las jornadas se preparan alimentos y bebidas vinculadas a conocimientos culinarios indígenas, incluyendo preparaciones como tamal de arroz, pozol, bienmesabe y otros alimentos compartidos colectivamente en playas, ríos y desembocaduras. En años recientes, el interés de visitantes nacionales e internacionales ha abierto conversaciones sobre el potencial de desarrollar experiencias de turismo indígena asociado a pesca y cultura, orientadas al intercambio respetuoso de conocimientos, gastronomía, prácticas de cuidado ambiental y formas indígenas de comprender la relación con los ecosistemas acuáticos.

Sin embargo, Eduardo insiste en que cualquier proceso turístico debe construirse desde el respeto cultural, la participación de personas mayores y acuerdos comunitarios claros. Para él, no se trata de convertir las prácticas culturales en espectáculo, sino de abrir espacios de aprendizaje mutuo, sensibilización ambiental y reconocimiento de otras formas de comprender la relación entre personas, naturaleza y territorio.

La experiencia de Nativa Televisión y Nativa de Pesca evidencia cómo la comunicación indígena puede convertirse en una herramienta para fortalecer memoria, revitalizar lenguas, documentar conocimientos ecológicos y abrir espacios de encuentro entre generaciones. En los pueblos indígenas del sur de Costa Rica, la pesca continúa formando parte de una relación más amplia con el agua, la alimentación, los medios de vida, la espiritualidad y el cuidado del entorno. Desde esta experiencia, ríos, humedales, desembocaduras y mares no aparecen únicamente como espacios de aprovechamiento, sino también como territorios de memoria, transmisión cultural, sostenibilidad y resistencia colectiva.

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Este blog es parte de un proceso de consultoría sobre la identidad sectorial de pesca turística y deportiva, a cargo de Aurora Camacho Navarro, consultora del proyecto “Pesca Turística Participativa” desarrollado por la Federación Costarricense de Pesca (FECOP), con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos de América en Costa Rica. Para conocer más sobre las comunidades que viven y practican la pesca deportiva y turística en nuestro país visite: https://es.fishcostarica.org/comunidades

 

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